Abogados de Augusto Pinochet apelaron ayer una sentencia judicial que despojó al ex dictador chileno de su inmunidad por crímenes perpetrados bajo su régimen.
La apelación abre la puerta a nuevos alegatos en la Corte Suprema, que pondría manos a la obra este mismo mes.
"Presentamos un recurso de apelación para que se enmiende el agravio (...) cometido, según la defensa, con el fallo" de primera instancia, dijo Gustavo Collado, abogado de Pinochet.
Un tribunal de apelaciones de Santiago resolvió el lunes quitarle a Pinochet su inmunidad como senador vitalicio no electo, cargo que ostenta desde 1998.
Para Collado, uno de los abogados que busca salvar al ex dictador, "no existe ningún antecedente, no existen indicios, ni sospechas de participación alguna del senador Pinochet en los cargos que se le imputan".
El desafuero se basa en la participación del general retirado como "autor inductor" en una misión militar de exterminio que recorrió el país semanas después del golpe de 1973, fusilando a más de 70 personas.
Sus abogados y partidarios aceptan que Pinochet pudo tener responsabilidades políticas, pero jamás penales. Si hizo lo que hizo, dicen, fue para salvar al país del caos marxista.
Según un informe oficial, más de 3.000 personas murieron o desaparecieron durante el régimen militar.
Los abogados querellantes ya se imaginan cómo serán los próximos capítulos de la batalla judicial.
"La defensa de Pinochet basará su estrategia en la cuestión del debido proceso", dijo a Reuters Eduardo Contreras, autor de la primera de 113 querellas que pusieron al ex dictador contra las cuerdas de la justicia chilena.
"Tenemos la impresión de que la Corte Suprema va a aceptar (el desafuero), por un análisis de lo que son los jueces y por su actitud en temas de derechos humanos", explicó.
El máximo tribunal chileno fue quien aceptó la figura legal de "secuestro calificado" para los casos de desaparecidos, que permitió rescatar dichos delitos, sepultados por una aministía decretada en 1978, en plena dictadura.
Para Contreras, "sería un contrasentido que la Suprema, que abrió el camino para llegar hasta donde estamos, falle ahora en sentido adverso. Es impensable".
Pero el equipo rival también dice tener las cosas claras. El fallo de primera instancia fue "abusivo y agraviante" para Pinochet, dijo Collado.
"Consecuentemente, estamos solicitando que se enmiende, con arreglo a derecho, el contenido de esa sentencia", añadió.
La apelación de Pinochet no fue el viernes la única noticia que trascendió los gruesos muros del Palacio de los Tribunales, donde fueron presentadas tres nuevas querellas en contra el ex dictador.