El delantero uruguayo Sebastián Abreu, presentado ayer como nuevo jugador del Botafogo brasileño, fue recibido en la sede del club de Río de Janeiro por el tetracampeón mundial Mario Lobo Zagallo, un ídolo histórico del equipo.
El Loco Abreu recibió la camisa número trece del Botafogo de las manos de Zagallo, otro futbolista obsesionado por ese número y que fue campeón mundial con Brasil como jugador en 1958 y 1962, como técnico en 1970 y como coordinador técnico en 1994.