La monja que fue anfitriona de la reunión del niño náufrago cubano Elián González con sus dos abuelas ha revelado un secreto que la ha atormentado: una de ellas quería desertar durante su estadía en Estados Unidos.
La hermana Jeanne O"Laughlin, presidenta de la Universidad Católica de Barry de Miami, dijo también que la familia sabía anticipadamente que Elián y su madre, Elizabeth Brotons, viajarían a Estados Unidos clandestinamente y que el padre, Juan Miguel González, abusaba físicamente de esta última.
Estas declaraciones contradicen la versión del padre de que no sabía nada de que su ex esposa iba a sacar al niño de Cuba y que este tenía una buena relación con Elián y Brotons.
La sensacionales declaraciones de la monja forman parte de una larga entrevista que publicó ayer el diario "The Miami Herald" y que ayudan a explicar, según esta, las razones que la llevaron a dejar de ser neutral y a pedir que Elián no sea repatriado a Cuba, como pide su padre y el gobierno cubano.
Antes de la reunión, la monja pensaba que lo mejor era que el niño regresara a Cuba con su padre.
La entrevista de las abuelas, Mariela Quintana y Raquel Rodríguez, con Elián tuvo lugar el 26 de enero en la residencia de la monja en Miami Beach, en cumplimiento de una orden del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) para que los familiares en Miami llevaran al pequeño a la cita.
En la entrevista, O"Laughlin no identifica a la abuela que supuestamente quería desertar.
La monja dice que hasta ahora no ha querido revelar estos secretos para no poner en peligro a las abuelas en Cuba, pero que fue persuadida a hacerlo después de una reunión con el abogado Roger Bernstein para que dijera lo que sabe para ayudar a que Elián se quede en Estados Unidos.
Bernstein es uno de los cinco abogados que gratuitamente están asesorando a Lázaro González, tío abuelo del niño de seis años, para impedir que sea repatriado a Cuba y que le den su custodia permanente.
Después de la reunión a solas de las abuelas con Elián, en el segundo piso de la casa de la monja, esta pudo hablar a solas con las dos por unos cinco minutos y unos cuantos, por separado, con la madre de Elizabeth Brotons, Raquel Rodríguez.
O"Laughlin dice en la entrevista con el diario que una de las abuelas le dijo que quería desertar y que eso le hizo pensar, "que si un adulto quiere salir de Cuba, posiblemente ese no sea el lugar más apropiado para un niño".
La monja agregó que la abuela que quería desertar habló de un vídeo secreto en la que habla de sus intenciones y que algún día se haría público.
Señala también que una de las abuelas estaba presente cuando su esposo llamó por teléfono a Lázaro González en Miami para decirle que Elizabeth Brotons y su hijo harían un viaje a Estados Unidos, diez días antes de iniciarlo.
"Después de eso, pensé que el niño hizo el viaje con su madre con la bendición de su padre", dijo la monja, a pesar que los dos ya estaban divorciados.
También dice que la información de que una de las abuelas le reveló que Juan Miguel González abusaba físicamente de Elizabeth Brotons le hizo cuestionarse que clase de padre sería el primero para Elián en caso que este sea repatriado a Cuba.
La reunión de O"Laughlin con las abuelas fue a solas y sin interprete. El diario "The Miami Herald" dice que la credibilidad de lo que cuenta la monja de 70 años puede depender del nivel de comprensión que tiene del español.
O"Laughlin asegura en al entrevista, que aunque no lo habla, comprende el español por haberlo estudiado en la universidad.
La prensa oficial cubana ha criticado a O"Laughlin, a la que llama "la monja diabólica" y ha calificado la reunión en su casa como "una encerrona", especialmente cuando dejó de ser neutral en el caso y abogó públicamente para que Elián no fuera enviado a la isla.