Definitivamente que cualquiera persona que alcance la fama gozará de un sinnúmero de beneficios y privilegios, pero igualmente estará sujeto a toda clase de "bochinches", maldades y desprestigio de gente inescrupulosa.
Empero, se puede dar el caso contrario. La personalidad pudiera abusar de ese poder para la exaltación de sus deseos en perjuicio de sus víctimas.
El púgil norteamericano Oscar De La Hoya, el "Golden Boy", ha sido acusado de violación en California.
Para quienes lo conocen personalmente "se están aprovechando de él". Miguel Prado, presidente de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (COMIBOX) y amigo de De La Hoya, consideró ayer que el boxeador "no necesita de violar a nadie para satisfacer sus deseos".
A juicio de Prado, se trata de acusar a una persona "seria y de buena compostura".
"De La Hoya tiene carisma y no necesita buscar a nadie, al contrario, a él lo buscan", valoró en medio de risas.
Con un grado de reserva, el apoderado Luis Spada comentó que "a lo mejor (la acusación) ha sido correcta, porque a veces no se saben controlar".
"Cuando se logra la fama las muchachas le caen en pandilla y hay que manejarse con mucho cuidado", explicó.
Reconoció que en Estados Unidos este tipo de acusación tiene repercusiones muy "serias", que de materializarse, da buenos dividendos a la parte acusadora.
"Lo primero que tiene que hacer los que manejan la parte promocional de De La Hoya es tratar de calmar el oleaje, y la única forma es suministrando dinero", admitió.
Por su parte, Juan Carlos Tapia señaló que como "periodista responsable" no se atreve a emitir un "juicio a priori", sin conocer el fondo del asunto, porque puede tratarse de una noticia infundada.
"Asumiendo que sea verdad, es un acto imperdonable para cualquiera persona", admitió.
Tapia es de la opinión de que "no hay nada que otorgue más dinero a una mujer que acusar a un hombre famoso".
"Muchas personas lucran a costa de la fama o dinero de otra", indicó Tapia, quien consideró que es "difícil de creer que De La Hoya" se preste para una violación.