"Casi acariciamos la corona con las manos. Los tres primeros asaltos demostramos que podíamos ganar la pelea", se lamentó Rigoberto Garibaldi. El pasado sábado 28 de julio el nicaraguense nacionalizado costarricense, Ricardo Mayorga, entrenado por Rigoberto Garibaldi, salió con muy buen pie y puso en aprietos al monarca de las 147 libras de la AMB, el guyanés Andrew Lewis.
Sin embargo la pelea tuvo que ser parada en el tercer asalto ante una herida en una de las cejas del campeón debido a un cabezaso no intencional por parte de Mayorga. Garibaldi indicó que los primeros asaltos fueron dominados por Mayorga, lo cual sorprendió a Lewis y su esquina, pues esperaban que el retador saliera a estudiarlo. Pero hizo todo lo contrario, pues desde el primer momento se fue al ataque.
"Mayorga entró con mucha fuerza e incluso hizo una herida en una de las cejas del campeón. Si no paran la pelea no hubiera llegado al límite", aseguró Rigoberto Garibaldi. La decisión de detener el pleito pudo privar a Mayorga de ceñirse la diadema welter de la AMB. El boxeador deberá esperar tres meses para tener una pelea directa con el campeón y definir quién de los dos se queda con la corona.
Al retador, protegido por el promotor tico Efraín Vega, se le dieron quince días para que descansara. El próximo 20 de agosto Rigoberto Garibaldi retornará a Costa Rica para iniciar nuevamente la preparación y estar listo para la próxima oportunidad. Garibaldi está a cargo también de otros boxeadores de la cuadra de Vega, entre ellos Wilmer Gómez, quien verá acción el próximo 7 de agosto en una función que organiza el promotor costarricense.