Un autobús lleno de turistas argentinos estalló ayer en llamas tras chocar frontalmente con un vehículo similar en el sur del Brasil, pereciendo 42 personas y resultando heridas otras 40, según información policial.
El siniestro ocurrió en las primeras horas de la madrugada en una carretera de montaña sumida en niebla, cerca de la población de Pouso Redondo, estado de Santa Catarina, a 550 kilómetros al sudoeste de Sao Paulo.
"El choque fue tan fuerte que el autobús argentino explotó en una bola de fuego tras volcar sobre uno de sus costados", dijo el agente de la policía federal de carreteras Robson Flores, en entrevista telefónica. Agregó que 41 personas murieron en el accidente, incluso cuatro niños, y otro pasajero en el hospital a que se le llevó.
Flores desmintió informaciones anteriores no confirmadas que decían que otros 20 turistas habían perecido incinerados. "Es muy poco probable que encontremos más cadáveres entre los restos" del autobús, dijo.
El agente dijo que "El autobús que transportaba los turistas argentinos aparentemente corría a velocidad cuesta abajo cuando chocó con el otro bus, que hacía un recorrido normal interurbano". Dijo no saber cuántos pasajeros iban a bordo del vehículo argentino, y que las únicas dos víctimas brasileñas habían sido el chofer del autobús interurbano y uno de sus pasajeros.
El autobús argentino provenía de la provincia de Tucumán y se dirigía a la playa brasileña de Camboriú, distante unos 100 kilómetros hacia el este del lugar del siniestro.
Un furgón, también argentino, un camión y un automóvil de pasajeros también estuvieron involucrados en el accidente, pero aparentemente ninguno de los ocupantes de esos vehículos sufrió lesiones, dijo Flores.
El presidente Fernando de la Rúa dispuso que el gobierno brinde toda la asistencia necesaria para los heridos y el traslado de las víctimas fatales del accidente.
Con ese fin, dos de los aviones presidenciales transportarán esta tarde a unos 50 familiares de las víctimas hacia la ciudad brasileña de Florianópolis y desde allí serán trasladados por tierra hacia el lugar del accidente.
Según informó ayer el gobierno, los familiares viajarán a Brasil para identificar a los accidentados.
Rodolfo Terragno, jefe del gabinete, dijo a la prensa haber recibido del Presidente el cometido de coordinar todos los esfuerzos para brindar asistencia a los damnificados por el accidente, ocurrido en el estado brasileño de Santa Catarina.
Terragno dijo que Juan Carlos Rabat, subsecretario a cargo de emergencias, se encargará de los detalles concretos de la ayuda a los argentinos, que en su gran mayoría provenían de la provincia de Tucumán, en el norte del país.