Los peloteros aceptaron un proyecto experimental por el cual en los próximos dos años la liga que gane el Juego de Estrellas tendrá la ventaja de ser local en cuatro de los siete partidos de la serie mundial; los dos primeros y los dos últimos.
"(Un juego de estrellas) Es siempre entretenido. Pero ahora lo va a ser más. Va a haber mucho más en juego"", comentó Ellis Burks, bateador designado de los Indios que participó en dos clásicos de estrellas.
Los dueños de equipos aprobaron el proyecto el 17 de enero y los peloteros lo hicieron esta semana. Pese a que el sindicato también le dio el visto bueno, algunos jugadores no parecen muy convencidos.
"Me opongo totalmente"", afirmó el pitcher de los Dodgers Kevin Brown, quien estuvo en cinco juegos de estrellas. "El Juego de Estrellas perderá su razón de ser. Este es un partido pensado para que los fanáticos voten y se haga un juego de exhibición. Ahora van a tratar de convertirlo en algo que nunca ha sido"".
Tradicionalmente, un año una liga tiene la ventaja de jugar cuatro partidos en casa y al año siguiente la otra. Pero el comisionado Bud Selig planteó la idea de suspender ese sistema luego de que el Juego de Estrellas del año pasado fue suspendido en la 11ma entrada, con el marcador igualado 7-7, porque los equipos se habían quedado sin pitchers.
"Tal vez en el futuro alguien proponga una solución mejor que ésta. Pero hasta entonces, podemos probar esto"", comentó el delegado sindical de los Medias Blancas Kelly Wunsch. El equipo que hacía de local en el primero, segundo, sexto y séptimo partidos ganó 15 de las últimas 17 series mundiales. Y siete de las últimas ocho ediciones del clásico que se fueron a siete juegos fueron ganadas por el equipo que jugó en casa el último partido.