Manny Acosta y los Diablos Rojos del México se proclamaron campeones de la Liga Mexicana de Béisbol, tras barrer la serie final ante los Pericos de Puebla.
El panameño, que se acreditó la victoria en el cuarto y último partido, se recuperó de un mal inicio y preservó la ventaja de los Diablos, que se impusieron 9-8 a los Pericos.
Acosta toleró tres imparables (uno de ellos cuadrangular), le anotaron igual cantidad de carreras, mientras que recetó dos ponches.
En la serie final, el istmeño vio acción en tres partidos y se llevó la victoria en dos encuentros.