A poco más de un mes de las elecciones presidenciales, Haití sigue sin una campaña real, sin movilización civil y con acusaciones entre el Gobierno y la oposición por el fracaso de la Organización de Estados Americanos (OEA) en negociar una salida a la crisis política.
La última misión de la OEA, encabezada por su subsecretario general Luigi Einaudi, no logró que las partes en conflicto se sentaran a negociar una solución a la crisis que mantiene inmóvil a la oposición, que rehúsa participar en las elecciones del próximo 26 de noviembre.
Los grupos políticos de la oposición acusan de fraude electoral al Gobierno por los polémicos comicios legislativos del pasado mes de mayo que le dieron la victoria al partido Familia Lavalás (en el gobierno), fundado por el ex presidente Jean-Bertrand Aristide.
Los opositores de Aristide insisten en la anulación de las elecciones legislativas, la disolución del Parlamento y la renuncia del presidente René Prevál.