A las acusaciones por un supuesto desfalco en la piscina de Albrook y persecución de dirigentes, vertidas contra Carlos Castillo, presidente de la Federación Panameña de Natación (FPN), se suma, ahora, la de querer introducir modificaciones a los estatutos para “beneficiar” y “sacarle competencia del camino” a su hijo, el nadador Diego Castillo.
Carlos Emilio Medina y Luis Carlos Casas, presidentes de los clubes CARPA y Real de Santiago, respectivamente, ambos suspendidos actualmente por la FPN, denunciaron que hay una propuesta de reforma a los estatutos de la federación que busca ponerle trabas al atleta Charles Alexander Keller Alvarado, quien, se comenta, podría superar, desde el punto de vista deportivo, al vástago del jefe de la FPN.
Se trata del artículo 47 de dicha propuesta de reforma, que establece que todo nadador nacido en el extranjero (...) para poder representar a Panamá, “deberá residir en el país por un año”, regla que, de aprobarse, le dificultaría a Keller, de madre panameña y nacido en Illinois, EE.UU., nadar por el Istmo.
“Eso (poner obstáculos a Keller) es falso. Un estatuto se hace pensando en un conglomerado, no en un atleta. Además, él (Medina) está suspendido y no le voy a tomar en cuenta la palabra”, expresó Castillo.