Roberto De Vicenzo, leyenda del golf mundial y considerado una de las figuras más destacadas del deporte argentino, murió ayer a los 94 años.
"Hace poco más de dos meses tuvo un accidente doméstico, a la madrugada para ir al baño se cayó y se fracturó la cadera. Ese fue el desencadenante de su fallecimiento", confirmó su hijo Eduardo De Vicenzo.
"Después desde el día que se cayó lo operaron, le pusieron un clavo pero nunca más se levantó. Empezó a haber un deterioro neurológico evidente. Ya no hablaba ni reconocía", agregó.
De Vicenzo ganó en 1967 el Abierto Británico, el más importante de los 230 títulos obtenidos a lo largo de su carrera y que lo situaron en el "olimpo" de los deportistas argentinos más destacados.