El futbolista brasileño Robinho admitió ayer que forzó su salida del Real Madrid en el 2008 de una forma equivocada y confesó que se arrepiente sobre todo por la hinchada, aunque reiteró que ya no estaba "feliz" en el club español.
Robinho aseguró que al entonces entrenador del Real Madrid, el italiano Fabio Capello, "no le gustaban los brasileños" y que, además, los dirigentes del club que entonces presidía Ramón Calderón "no se portaban bien" con él.
"Me estaban usando como moneda de trueque con Cristiano Ronaldo", declaró el jugador, que salió del Real Madrid hacia el Manchester City inglés, que lo acaba de ceder al Santos hasta agosto próximo. En declaraciones al canal de televisión Globo, Robinho confesó que se arrepiente de la forma en que planteó su salida del equipo español.