Serge Ibaka, de la selección española, no se fía de los pívots franceses que son más bajitos, salvo los jóvenes Lauvergne y Gobert, pero que corren mucho.
Francia es un equipo difícil con pívots pequeños pero fuertes físicamente, dijo Ibaka.
El pívot dijo que España debe mejorar la defensa en el contragolpe y en el uno contra uno, para vencer a Francia.
España y los galos se miden hoy en el Mundial de Baloncesto.