Una de las primeras iniciativas nuestras cuando se nos invitó a formar parte de la Comisión Nacional Carreras consistió en proponer que se hiciera un censo de los individuos que fungen como "agente de monta" en nuestro medio y que se estableciera un fecha tope para que, aquellos que no estuvieran en regla, legitimaran su situación ante la Comisión Nacional del Carreras (CNC).
En ese momento se hizo un análisis de los agentes de monta que tenían relaciones contraactuales con algún jinete y no pasaban de diez o doce.
Esa propuesta no era producto de ningún capricho personal, sino la respuesta a la situación licenciosa con que operan la mayoría estos señores que muchas veces complican la dinámica que debe imperar para la presentación del Programa Oficial y, lo peor, al no contar con su licencia emitida por la CNC estaban defraudando al fisco al no pagar el coste de este documento que emite un entidad gubernamental.
Fue poca la respuesta que se recibió con esta mediada y la mayoría prefirió seguir actuando en la clandestinidad.
Entonces la CNC dispuso que ningún agente de monta que no estuviera registrado con su licencia y respectivo contrato podía presentar reclamaciones pecuniarias y presentarse ante los organismos oficiales en representación de un jinete.
Más de un año después el problema persiste. Siguen los agentes clandestinos enrareciendo el panorama, comprometiendo a los jinetes en dos montas en una misma carrera y perjudicando a los dueños y entrenadores.
Si en nuestras manos estuviera ya todos estarían en la calle.