A rey muerto, rey puesto. Frase fulminante, real y dura. Tras los tres goles de David Villa, hoy nadie recuerda a Raúl González Blanco.
Así es la vida. Otro llega, ocupa tu lugar y pareciera que nunca hubieras existido.
En el trabajo, en el amor, en la historia, donde quiera que lo mires. Salvo en una excepción tu sigues siendo el rey, en tu propio corazón... allí sólo mandas tú.
Los periodistas somos fanáticos de la novelas mediáticas (mea culpa). En parte, porque el fanático la necesita, y en otra, porque a veces somos fanáticos... cómo no serlo en el fútbol (el que esté libre de culpa que marque el primer gol).
Claro que Villa se merece todos los aplausos, hoy presentamos su historia en página tres, y su imagen en la portada.
Este tema de Raúl, lo traemos como una reflexión de la vida... como una comparación sin tiempo ni espacio.
España se levanta como candidata, lo era antes, más ahora.
La vida da vueltas... tiene que ser así... vivimos en un planeta que rota y revoluciona... todo gira y gira... todo bajo el sol... bajo la luna de plata.