El Valencia sufrió mucho para conseguir la primera victoria de la temporada, en un partido en el que mostró muchas carencias y en el que el Celta jugó a un gran nivel, sobre todo en el primer tiempo.
La incapacidad del Celta para transformar su buen juego en ocasiones de gol y la reacción del Valencia que, sin brillar, fue mucho mejor tras el descanso, propiciaron la victoria local en un encuentro en el que el equipo de Mestalla demostró sus carencias, sobre todo en la zona de creación.
La primera parte fue de dominio absoluto del Celta, un equipo que se adueñó del balón desde el pitido inicial y tuvo al Valencia completamente a su merced.
Además, su juego no se vio afectado por 1-0, logrado por Fegholui en el cuarto minuto de juego, en la única acción ofensiva del equipo valenciano en toda la primera mitad.
El gol no mostró por dónde iba a ir el partido, ya que pese al gol recibido, el Celta se hizo de inmediato con el control del juego.
Gracias a ello, llegó con la pelota dominada en muchas ocasiones al área valencianista y en un centro pasado de Lago, Cabral, tras la indecisión de Cissokho y Alves, puso el balón en la línea de gol para que el danés Krhon-Delhi empatara el partido.