La situación en el noroeste argentino donde más de 20.000 personas están evacuadas a raíz de las inundaciones, se complicó ayer por más lluvias en las provincias de Jujuy y Salta.
Las nuevas precipitaciones se suman a la preocupación potenciada en las últimas horas por las autoridades sanitarias de Tucumán por un brote de hepatitis A entre los evacuados.
Un niño de tres años murió ayer en la localidad tucumana de Faimallá afectado de hepatitis y, aunque se aclaró que este caso no está directamente relacionado con las inundaciones, las autoridades aseguraron que el agua aumentó notablemente el número de contagios del brote epidémico de la enfermedad desde principio de año.
En lo que va de 2000, los enfermos de hepatitis suman 787 en Tucumán, mientras que en igual período del año pasado hubo poco más de 300 casos.
Según el Sistema Provincial de Salud, muchos de los casos nuevos se produjeron entre los evacuados por las inundaciones, situación que estaba prevista, dijeron.
Además, preocupó este domingo las lluvias que se abatieron en Tucumán y en Jujuy y Salta, lo que potenciaría la crecida de los ríos , lo que podría agravar a su vez la situación en Formosa donde ya hay 1.500 evacuados.