El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalo fue expulsado ayer a piedras por furiosos residentes de un céntrico barrio capitalino, en donde proyectaba instalar un albergue para niños rescatados de la calle y la delincuencia.
Peñalosa acudió ayer al barrio Eduardo Santos para persuadir a los habitantes de no oponerse a que funcione allí transitoriamente el albergue para los hijos de personas que viven en el "Cartucho", una de las zonas mas sórdidas y peligrosas de Bogotá, en donde abundan el crimen y las drogas.
"La comunidad tiene derecho a oponerse, pero esta es una obra de beneficio general", dijo Peñalosa, pero no pudo seguir su discurso a través de megáfono.
Fue interrumpido con gritos hostiles y atacado con piedras, pero no sufrió heridas, aunque tuvo que salir presuroso, empujado por sus guardaespaldas a su vehículo, el cual salió despavoridamente del sitio.
"Detrás de los niños vienen los padres con sus vicios", dijo Roberto Díez, uno de los moradores del céntrico barrio de clase media-baja que se opone a la medida del burgomaestre.
Residentes del barrio Eduardo Santos cerraron las entradas al barrio con barricadas, quemaron llantas y luego soldaron la puerta metálica de la casa a la que se iban a trasladar los 70 niños en edades de 15 días a 12 años.
"Esta es una expresión grandísima de intolerancia" dijo a la