Bastian Schweinteiger, volante central de la selección alemana, desveló estar “al cien por ciento” de sus capacidades físicas para enfrentarse a Italia, y señaló que su generación, que ha ido evolucionando desde 2005, tendrá el título que necesita para ser coronada.
Tranquilo, medio recostado en la silla junto a su entrenador, Joachim Löw, y con un rostro marcado por la satisfacción de haber llegado a tiempo al partido tras sufrir problemas en un tobillo, Schweinsteiger se mostró seguro que Alemania puede ser campeón.