Alemania arrancó la última fecha a cinco golpes de la punta, pero Bernhard Langer y Marcel Siem firmaron una tarjeta de 66 golpes, cinco bajo par, para darle ayer a Alemania su primera Copa Mundial de golf desde 1990.
La definición se tuvo que ir a un hoyo de desempate en el que los germanos derrotaron a una dupla de Escocia.
Langer se encargó de embocar el golpe definitivo con un putt corto, momentos después que el escocés Colin Montgomerie mandó desviado su intento para par desde algo más de un metro.
Suecia (72 en la última ronda) quedó tercera con 15 bajo par y se perdió disputar el desempate cuando Carl Petterson falló un difícil putt que debía bajar por un terreno inclinado en el hoyo final. La ronda final del torneo, se jugó con el formato de foursome.