El ministro de Defensa de Colombia renunció ayer por discrepar con la conducción de un proceso de paz con la guerrilla izquierdista, desatando una ola de dimisiones en solidaridad de al menos 10 generales.
Rodrigo Lloreda anunció su renuncia tras discrepar con la decisión del presidente Andrés Pastrana de entregar a la guerrilla el control de una zona equivalente a dos veces el tamaño de El salvador.
Fuentes militares dijeron que al menos 10 generales -incluidos el inspector del ejército, el jefe de operaciones, tres comandantes de división y cinco de brigada- presentaron de inmediato sus dimisiones. Un oficial dijo a Reuters que otros generales preparaban una "lluvia de renuncias" como consecuencia directa de la dimisión de Lloreda.
El presidente Andrés Pastrana, anfitrión de la cumbre de la Comunidad Andina de Naciones en la caribeña ciudad de Cartagena, convocó a una reunión extraordinaria de la cúpula militar para hacer frente a la crisis. Lloreda criticó el lunes y martes la decisión de Pastrana de entregar indefinidamente a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el control provisorio que tenían de una extensa zona en el sudoeste colombiano donde viven 90.000 personas.
En su carta renuncia, que leyó en rueda de prensa, Lloreda manifestó su desacuerdo, "con la decisión (...) de prorrogar indefinidamente la actual zona de distensión, en momentos en que allí se fortalece militarmente la subversión y aumentan los abusos contra la población civil".
"Con estas claras diferencias de criterio y ante la imposibilidad de dilucidar con usted este delicado asunto (...) he tomado la decisión de presentar renuncia al cargo de ministro de Defensa", agregó en la misiva dirigida a Pastrana.
Aunque Lloreda dijo que su dimisión no debe ser un obstáculo al proceso de paz, analistas opinaron que constituye un duro revés para Pastrana, que ha hecho del logro de la paz el principal objetivo de su gestión.
Las fuerzas militares han acusado a la guerrilla de utilizar la zona, que controla desde noviembre, para ocultar a personas secuestradas y para sacar cargamentos de cocaína e introducir armas. Los comandantes rebeldes han rechazado esas acusaciones.
El ministro dimitente dijo a los periodistas que las Fuerzas Militares no han obstaculizado el esquema de paz y que ningún Ejército del mundo ha hecho tanto para facilitar un plan de reconciliación como el colombiano. "Incluso, los militares han soportado humillaciones en su afán de respaldar el proceso de paz", dijo Lloreda, uno de los líderes del Partido Conservador al que pertenece Pastrana.
El jefe de las Fuerzas Armadas colombianas, general Fernando Tapias, reafirmó ayer la "vocación democrática y civilista" del Ejército, mientras varios generales y coroneles anunciaron su disposición a retirarse del servicio, en un hecho sin precedentes en el país.
Tapias y los jefes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada ya habían expresado su "pleno respaldo" a Lloreda el martes, cuando el ministro comunicó públicamente su intención de dimitir.
También el viceministro colombiano de Defensa, Alvaro José Cobo, presentó su renuncia en solidaridad con Lloreda.
La renuncia del viceministro de Defensa se sumó a los anuncios de al menos 14 de los 30 generales colombianos y decenas de coroneles que manifestaron a la prensa su intención de retirarse del servicio activo, en solidaridad con Lloreda.
El alto mando del Ejército colombiano decretó ayer el acuartelamiento de primer grado en todas las guarniciones, "para prevenir acciones terroristas en cualquier parte del país", informó la jefatura castrense en un escueto comunicado.
Por su parte el presidente Pastrana anunció que con el apoyo de las fuerzas armadas, el proceso de paz continuará, a pesar de la renuncia de Lloreda Caicedo.
El canciller Guillermo Fernández de Soto, dando a conocer la aceptación del presidente a la renuncia, manifestó que el gabinete ministerial respalda a Pastrana en la continuación de las negociaciones de paz con la guerrilla en una zona sin fuerza pública, al sur del país.
En su misiva, el presidente anunció que "mantendré hasta el final de mi mandato la voluntad de continuar esa política (de paz) con estricto cumplimiento de esas normas legales y con el apoyo de las fuerzas armadas".
Pastrana aseguró que esa política "se ha venido cumpliendo en el marco de la constitución y de la ley", en una clara respuesta a Lloreda Caicedo, quien alegó que a la zona desmilitarizada a pedido de las rebeldes Fueras Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), debe fijársele un termino.
Horas antes, el gobierno norteamericano había declarado su completo respaldo al gobierno del presidente Pastrana.