Alex Corretja aseguró más que nunca su juego, venció al francés Sebastien Grosjean y disputará por segunda vez en su carrera la final de Roland Garros, en la que se enfrentará contra el brasileño Gustavo Kuerten, que ayer fue muy superior a Juan Carlos Ferrero.
La tercera final de la historia del Grand Slam entre dos españoles tendrá que esperar.De dos sólo pasó uno. Corretja al vencer a Grosjean por 7-6 (7-2), 6-4 y 6-4, mientras que Kuerten se encargó de neutralizar a Ferrero por un contundente 6-4, 6-4 y 6-3.
Los diarios de París anunciaron que la tierra temblaría de nuevo con Grosjean, el verdugo de Andre Agassi, lanzado hacia la final (el último que lo consiguió fue Henri Leconte pero la perdió contra Mats Wilander en 1988), y todos daban como favorito al marsellés.Incluso su padre Jean Pierre, que nunca asiste a los partidos de su hijo, decidió esta veerderse la fiesta.
Pero la experiencia de Alex, subcampeón en 1998, se encargó en dos horas y dos horas 39 minutos de despertarles de su sueño, con un tenis basado en la disciplina de su juego, sobrio y sin concesiones, y en la regularidad.Alex lleva ya nueve partidos consecutivos ganados en tierra (su racha empezó con los tres de Dusseldorf), y los cinco últimos se los ha apuntado sin ceder un set.
Era el primer enfrentamiento contra Grosjean y en la pista central, pero también hace tres años supo controlar la pasión del público cuando acabó con el francés Cedric Pioline."Hoy ha sido una victoria mental", comentó después Alex, un triunfo en el que su saque fue pieza clave al salvar seis puntos de ruptura, uno en especial en el undécimo juego del primer set (6-5).En el desempate su experiencia fue vital para imponerse por 7-2. La madurez de Corretja quedó demostrada cuando luego superó una desventaja de 3-0 en el segundo parcial y ganó cinco juegos consecutivos.