El atleta Alex Sánchez será el único representante del Taekwondo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se desarrollarán, a fin de mes, en El Salvador, señaló el Dr. Varo Barragán, presidente de la Federación Panameña de Taekwondo.
El joven Sánchez fue el único atleta aprobado por el Comité Olímpico de Panamá para la justa del área, siendo descartada la participación en esta ocasión de Carlos Saldaña.
Sánchez, quien milita en los 58 kilogramos, es el actual campeón de su categoría y se encuentra entrenando en periodos de tres jornadas al día, con miras al compromiso que tiene por delante.
El actual campeón de los 58 kgs. es un atleta sobresaliente, ya que ganó hace dos años la presea de oro en los Juegos CODICADER y ahora milita en la categoría mayor.
Como parte de sus entrenamientos se le mandó a un torneo en República Dominicana, además recientemente a los campeonatos Panamericanos en Ecuador y ahora verá acción en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Indicó la fuente que su participación en los juegos en El Salvador será parte de su fogueo con miras a ver acción en enero o febrero en unas eliminatorias para competir en los Juegos Panamericanos de este deporte.
Con relación a esta clasificación, el dirigente señaló que la misma se hace en una competencia especial para Centroamérica, la cual reparte 20 cupos y los primeros y segundos lugares irán a los Panamericanos en República Dominicana.
Después de que Mike Holmgren asumiera el puesto de entrenador, en mi segundo año, fui despedido de los Packers y firmé con los Vikings. Para esas ya estaba viviendo una vida doble. Sólo podía ser el verdadero Esera en Hawaii con mis amigos. Los años entre 1992 y 1996 fueron mis más productivos en la NFL. Me tocó jugar con grandes jugadores. Jack Del Rio, el apoyador, siempre le gustaba como jugaba. Henry Thomas era mi maestro y me enseñó todos los trucos de la línea defensiva. John Randle es uno de los mejores jugadores que he visto en mi vida. A primera vista todos pensaban que era un hombre alegre. Me decían “Mr. Aloha”. Pero no me veían en casa cuando me sentía atrapado.
Lo único que me motivaba era mi madre. La única felicidad que sentía era cuando podía ayudar a mi madre. Nunca le podía pagar todo lo que me dio. Ella crío a ocho niños, y cuando mi padre murió, lo hizo sola.
Cuando pensaba suicidarme, pensaba en ella. No había forma que la podía dejar sola.
Mi madre me salvó la vida. Y en 1996 un libro me cambió la vida. Un amigo de Hawaii me dio una copia del libro sobre la vida de David Kopay, sobre el primer jugador de la NFL en declararse homosexual. Terminé ese libro el mismo día. Nunca había escuchado de él, pero lo que estaba contando era mi vida.
Dave me inspiró y le pedía a Dios que me ayudara. Unos meses después de leer el libro de Dave, conocí y me enamoré de Mitchell.
Fue mi primera relación y sabía que era verdadera porque él tenía que soportar tanto. Durante los próximos cuatro años, me despidieron de los Vikings y me mudé a Jacksonville y luego a Atlanta y finalmente a Carolina.
Estuve contemplando mi decisión cuando recibí una llamaba telefónica de un ex compañero de los Falcons, Craig Sauer. Me dijo que había escuchado un rumor y que quería saber si era cierto. Me preguntó si era gay y sin pensarlo dos veces le dije que sí.