El anuncio más destacado de la semana ha sido la posible venida de Alfio Basile, para entrar a negociar su vinculación con el seleccionado local.
Cargado de oropeles y pergaminos, Basile deja de vuelta y media a sus 39 supuestos antecesores, con una Copa Libertadores de América y otra Intercontinental, como jugador del Racing Club de Avellaneda, en 1967, además de lo que logró como entrenador: dos veces campeón de la Copa América, con Argentina, y cinco veces campeón con Boca Jrs.
Reitero: desde el punto de vista empresarial, inobjetable. Pero: no creo que Panamá esté debidamente preparado para dar un salto tan grande, como supone la incorporación del “Coco” Basile, uno de los mejores estrategas profesionales, que se dio el lujo de rechazar recientemente una oferta de los Emiratos Árabes Unidos.
Basile, como buen descendiente de italianos, no anda con vueltas para decir lo que siente, duela a quien duela, y su vozarrón se hará oír, cuando detecte alguna anomalía o alguno de los muchachos caiga en tontas indisciplinas.
En Rosario Central, Racing, Huracán, Vélez Sársfield, Nacional de Uruguay, Atlético de Madrid de España, Boca Juniors, se le dio todo. Aquí, exceptuando el “Rommel”, estamos en séptima u octava categoría. Basile es un extraordinario técnico; pero no creemos que acepte la invitación.