No es tan cierto aquello de que hay poca literatura sobre los acontecimientos del 20 de diciembre de 1989, que tuvieron como saldo triste la muerte de muchos panameños y lesión de nuestra soberanía.
Entre los muchos textos -no oficiales-- está la novela “La tarde en que llegaste a verme” (2010), de la escritora panameña Lupita Quirós Athanasiadis, la que ha sido bien acogida por la crítica.
En “La tarde en que llegaste a verme”, la escritora presenta la manera en que “el hombre es víctima de su destino y sus circunstancias” y presenta al mandamás de turno cuando los gringos, con prepotencia, invadieron Panamá para apartarlo del poder y llevarlo ante la justicia estadounidense”, según describió el escritor guatemalteco Vicente Antonio Vásquez Bonilla después de leer la novela.
Otro crítico de la obra, Víctor Manuel Rodríguez, profesor de historia de la Universidad de Panamá, hace la siguiente valoración: “Con La tarde en que llegaste a verme se enriquece la llamada literatura de la Invasión. Esta obra trae consigo una novedad: es una novela metaficcional, (la creación literaria se convierte a la vez, en un elemento del asunto ficcionado), lo que a mi entender solo tiene antecedentes en la cuentística. La intrepidez de su novela es Robert, un personaje que, debido al carácter que le es dado, permite la verosimilitud en sus cuestionamientos ‘cara a cara’ con el escritor que lo creó”.
Rodríguez agrega que “La Invasión es recreada, pero su esencia histórica se mantiene como dato no vulnerado, es decir, el modo en que fluye la Invasión es ajeno a ciertos enfoques que le imponen al lector la valoración ideológica de los hechos”.
Ancel M. Díaz, columnista de la Revista Lobby, ha dicho sobre “La tarde en que llegaste a verme”, que está “ambientada en los tempestuosos días previos a la entrega voluntaria del general Noriega, la trama cambia de escenarios en tiempo y espacio, para desarrollar tres historias en las que, a la sombra de conspiraciones, ambiciones y tórridos romances, dos familias del siglo XX y un periodista del siglo XIX llevan al lector a cuestionarse cuáles fueron las verdaderas razones por las que, después de los hechos acontecidos durante la Invasión a Panamá por parte de los Estados Unidos, llevaron al llamado ‘Hombre Fuerte de Panamá’ a refugiarse bajo la sombra de El Vaticano.
”Es una novela con diferentes historias que se entrelazan en diversos tiempos, logrando una ambientación verosímil con una muy interesante utilización de recursos literarios, donde el lector es trasladado de época en época, deleitándose con una riqueza de personajes... curiosos, divertidos y hasta metafóricos”.
La escritora logra transmitir al lector la sensación de encontrarse en el Colón del período de la construcción del ferrocarril, en el Londres de final del siglo XIX y hasta en la radiante París (entre otros sitios). Finalmente, nos retrotrae a los últimos días de la dictadura militar panameña.
“La novela está muy bien lograda, especialmente en la forma como se juega con los personajes estereotipados y arquetípicos a lo largo de toda la lectura", escribió la abogada Lissy Jované.
En fin, parece que hay una opinión mayoritaria en cuanto al valor histórico y literario de “La tarde en que llegaste a verme”, incluso entre los más jóvenes.
Como ejemplo, un estudiante que leyó la novela llegó a esta conclusión: En esta novela, la autora nos da a entender que el hombre es víctima de su destino y sus circunstancias y, además, nos presenta al “mandamás” de turno cuando los gringos, con prepotencia, invadieron a Panamá para apartarlo del poder y llevarlo ante la justicia estadounidense. Pero el hombre, como especie, no surge de la nada, y Lupita Athanasiadis lo enmarca en un universo que surge de su creadora imaginación, en la que todo es posible que suceda y magistralmente hace que se confunda la realidad con la fantasía.