Sólo les faltan tres triunfos para ser extraordinarios y seis para lograr la perfección. Son los Patriotas de Nueva Inglaterra del 2007, un equipo como quizá nunca se ha visto antes en la NFL, y que a pesar de no tener juego terrestre, son una aplanadora aérea, plan de juego ofensivo que los hace ser ya uno de los mejores de todos los tiempos y de los más dominantes en la historia.
N.Y. Jets (3-10), Miami (0-13) y N.Y. Gigantes (9-4) no lucen como equipos capaces de vencerlos, por lo que se aproxima lo inevitable: la primera campaña sin derrotas en calendario de 16 encuentros y la segunda en la NFL, siendo la primera y única de los Delfines de 1972, escuadra que en total ganó 17 duelos y acabó la temporada regular con 14-0.
Así, con marca de 13-0, Nueva Inglaterra es ya el 48º conjunto que gana al menos 13 juegos en un año, sin importar cuántos partidos tenga su calendario. De esos, 22 han alcanzado el Super Bowl y 15 lo han ganado. Los últimos dos ejemplos corrieron a cargo de los propios Patriotas.
Con su paso invicto y la experiencia de saber concretar temporadas de 13 o más triunfos con un triunfo en el Super Tazón, parece ser que Tempe, Arizona, ya debe apartarles un lugar para una visita en febrero, aunque para ello tendrían que pasar sobre San Diego, Jacksonville o Cleveland y dos pesos completos, Pittsburgh o Indianápolis, esta última escuadra que no ve la hora de ir a Foxboro y cobrarse la derrota de la semana 9, cuando Nueva Inglaterra fue al Domo RCA y les sacó el partido a falta de nueve minutos cuando perdía por 10 puntos.
Con el camino para una campaña sin derrotas con menos obstáculos, con la mejor ofensiva de la liga y experiencia para concretar sus campañas con el título, a los Pats parece que nadie los vencerá.
Thomas, un ex asistente, reemplazó a Bobby Petrino, quien renunció el martes para convertirse en entrenador de la universidad de Arkansas.
Thomas, de 64 años, era asistente de entrenador con los Halcones desde el 2002, y trabajará el resto de la temporada.