Hay autores que pretenden restaurar la leyenda negra en torno a la independencia de Panamá de Colombia de 1903 con una sola intención: Denigrar el movimiento separatista. Y es que siendo toda leyenda aquella relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos, que de históricos o verdaderos, el calificativo de "negra" supondría que los actos por los cuales nos independizamos de Colombia podrían rayar además en bochornosos, denigrantes, bajos y hasta vergonzosos. O sea, que de acuerdo con esa leyenda negra podría interpretarse que Panamá fue una invención del imperialismo estadounidense, la creación de especuladores financieros y que los próceres fueron una partida de corruptos y de traidores.
En primer lugar tendríamos a grupos empeñados en encontrar un vehículo para criticar el imperialismo estadounidense. Un ejemplo de esta corriente la explica muy bien el Dr. HUMBERTO RICORD en el segundo tomo de su libro "El 3 de noviembre de 1903 visto desde el Centenario" , cuando al referirse a la obra "El Rapto de Panamá" del periodista argentino GREGORIO SELSER, señala lo siguiente: "Este libro ha tenido, sobre todo en Panamá, bastante aceptación, debido a que se afilia a la bibliografía antinorteamericana, al llamar principalmente la atención con respecto a la actitud censurable de altos funcionarios públicos estadounidenses, sobre todo en los preparativos independentistas, y en los primeros meses del cumplimiento del Tratado Hay - Bunau Varilla". (1) Notamos que con el objeto de sustentar su corriente ideológica antinorteamericana, SELSER recrea la leyenda negra independientemente de su poca o nula sustancia. Tal vez el exponente panameño contemporáneo que más se afilia a esta tendencia es el sociólogo OLMEDO BELUCHE.
En segundo lugar incluiríamos a la doctrina colombiana, motivada a través de los años por la frustración que significó para sus autores la pérdida de Panamá. Entre sus exponentes más sobresalientes están OSCAR TERÁN, que si bien es cierto era panameño porque nació y vivió toda su vida en el istmo, después de la separación nunca acogió nuestra nacionalidad y prefirió mantenerse como colombiano. Su libro, "Del Tratado Herrán - Hay al Tratado Hay - Bunau Varilla" , publicado en 1936, aunque de valioso contenido documental y testimonial, proyecta un mensaje cargado de parcialidad, subjetividad y resentimiento. Luego tenemos a un EDUARDO LEMAITRE con su obra "Panamá y su separación de Colombia" editada en 1971 y basada en gran parte en el libro de TERÁN. Y recientemente encontramos a un ENRIQUE SANTOS MOLANO con su libro "1903 ADIÓS PANAMÁ" , pero con un tono de ataque al movimiento secesionista y a los separatistas istmeños, mucho menor.
En tercer lugar destacamos aquellos escritores cuya principal misión sería complacer casas editoriales con el afán de llegar, a través de una investigación mítica, inventiva y parcializada, a un público determinado y predominantemente anglosajón. Para nadie debe resultar extraño que en este grupo incluiríamos al autor panameño OVIDIO DÍAZ ESPINO.
Para el mes de octubre de 1908, en plenas elecciones presidenciales en los Estados Unidos, el Diario "The World" de Nueva York realiza una serie de publicaciones que involucran a WILLIAM NELSON CROMWELL y a PHILIPPE BUNAU VARILLA en la creación de un sindicato de especuladores, cuya intención era apoderarse de los 40 millones de dólares que, en base a la Ley Spooner, Estados Unidos había entregado a la Compañía Nueva del Canal de Panamá (sucesora de la Compañía Universal del Canal Interoceánico), por el traspaso de las concesiones del Canal Francés y del Ferrocarril de Panamá. Involucran como miembros del sindicato a DOUGLAS ROBINSON (cuñado de TEODORO ROOSEVELT) y a HENRY W. TAFT, hermano de WILLIAM H. TAFT, candidato (éste último) a la Presidencia del coloso del norte. El Diario "Indianápolis News" se hace eco de estas denuncias, aupadas por los demócratas para evitar la continuidad en el poder ejecutivo del Partido Republicano.
A pesar de lo anterior, TAFT gana las elecciones presidenciales y ROOSEVELT promueve una acusación por calumnia en contra de los editores JOSEPH PULITZER y CALEB VAN HAMM de "The World" ; y de DELEVAN SMITH y CHARLES R. WILLIAMS del "Indianápolis News" , entre otros. Para defenderse de la demanda de calumnia, PULITZER solicita a los periodistas HENRY HALL y EARL HARDING la recopilación de pruebas en torno a la secesión de 1903, enviándolos a París, Bogotá y Panamá. Al regresar a los Estados Unidos y luego de una serie de vericuetos judiciales, la demanda es desestimada por deficiencias de procedimiento, no llegando a fallarse el fondo del asunto.
El tema duerme el sueño de los justos hasta 1912, cuando a raíz de la célebre frase de ROOSEVELT "I took the Canal Zone", transformada por algunos en "I took Panama", y ante un vacío presidencial demócrata de 16 años, el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso norteamericano presidido por el congresista HENRY RAINEY, inicia una investigación sobre los eventos de la denominada revolución panameña. Aparece en escena el periodista HENRY HALL, quien sustenta en la audiencia los argumentos en torno a su investigación acerca de la independencia panameña, presentando además, una serie de documentos que se publican oficialmente bajo el nombre "The Story of Panama" . Vale la pena destacar que el Comité de Relaciones Exteriores no terminó su investigación, ni mucho menos presentó conclusiones sobre la misma, quedando este asunto en el olvido; pero convirtiéndose esta publicación en una fuente inagotable de tergiversaciones, falacias y medias verdades que alimentarían el apasionamiento de los promotores de la leyenda negra. Importante señalar que sobre "The Story of Panama" diría, nada más y nada menos que EDUARDO LEMAITRE, que "... tenía sin duda un carácter político, dirigido contra la nueva candidatura presidencial de Teodoro Roosevelt ..", por lo cual " .. hay que manejarla con sumo cuidado y a no dar por cierto cuanto allí se afirma ..". (2)
En conclusión, JOSEPH PULITZER sin proponérselo da origen a la leyenda negra cuando al defenderse de una demanda de calumnia promovida por TEODORO ROOSEVELT, inicia la investigación que quedaría plasmada, años después de su muerte, en "The Story of Panama".
El grupo ha liberado a más de 20.000 esclavos en la década pasada.
"Nada de esto existiría sin las compañías multinacionales que demandan los productos que ellos producen. Son una parte clave de la economía globalizada, orientada hacia las exportaciones, en la que medra Brasil", dice Campos.
Más de un siglo después de que Brasil se convirtió en el último país de América en abolir la esclavitud en 1888, casi un millón de hombres y mujeres trabajan por una paga pequeña o inexistente como trabajadores forzados en América latina, según la Organización Internacional del Trabajo, un organismo de las Naciones Unidas con sede en Ginebra que trata de mejorar las condiciones laborales.