EL ASTURIANO Fernando Alonso (Renault) ha hecho historia para España al convertirse en el primer piloto de este país y en el más joven de la historia en ganar el Mundial de Fórmula Uno, tras acabar tercero en el Gran Premio de Brasil, que ganó el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren).
Fernando sustituye en el historial de la competición al alemán Michael Schumacher (Ferrari), el más grande de todos los tiempos, siete veces campeón del mundo y que ayer se tuvo que conformar con la cuarta plaza en Interlagos.
Alonso firmó una estupenda salida, en la que el brasileño Antonio Pizzonia (Williams-BMW) y David Coulthard (Red Bull) se tocaron, quedando fuera de combate y provocando la entrada del safety car, que giró una vuelta y frenó la posible espantada de Alonso.
Tras retirarse el coche de seguridad, Fernando sufrió el esperado ataque del colombiano Juan Pablo Montoya y, como también era previsible, el calculador piloto asturiano, no opuso resistencia. Su guerra era otra y el bogotano, que iba marcando vueltas rápidas se colocaba claramente en cabeza.
En la sexta vuelta, en la que el crack del Principado marcó la vuelta rápida provisional, Montoya -que volvió a marcarla en las siguientes- le llevaba 2, 8 segundos, con Kimi en tercera posición, a 3, 7 y Fisichella a 6, 1, cuarto.
Alonso cumplió con el guión, demostró de nuevo su enorme calidad, madurez e inteligencia, al sumar los seis puntos que necesitaba. Le sobraron dos y el genio pudo celebrar en el coche, de la misma forma que hiciera el día de su primera victoria, en Hungría, en 2003 -imitando con la mano el gesto de los pajaritos- el título más joven de la historia y el primero para España.
Alonso ha hecho historia, no sólo en el deporte del motor, sino en el deporte español en general. A los 24 años, un mes y 27 días justos y tras superar un récord de juventud que Emerson Fittipaldi mantuvo durante 33 años, se ha convertido en pionero, al igual que lo fueron en su día Manolo Santana, en el tenis; Paquito Fernández Ochoa, en el esquí alpino; Angel Nieto, en motociclismo; o Severiano Ballesteros, en golf.
El supercampeón se abrazó a Flavio Briatore, a sus ingenieros y mecánicos, a su padre y a Luis. Después, subió al podio y lanzó un guiño a su tierra, Asturias. Si en España se desató una gran fiesta, en Asturias, el delirio. La sidra corrió a raudales. Y Alonso, desde la distancia, festejó con sus paisanos.
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Alonso es el nuevo rey
El joven piloto pudo aprovechar todas las fallas de sus rivales y así salir con el galardón del mejor de la actual temporada, quedando dos fechas.