Alquis Alvarado, capitán de la Selección de Futsal de Panamá, manifestó que la clave para poder imponerse ayer sobre Marruecos fue, entre otras cosas, manejar la ansiedad en la segunda parte.
“Panamá es un equipo chico que llegó a ganar. Esta victoria se la dedico primero a Dios y a mi familia. En el segundo tiempo lo importante fue que dominamos la ansiedad. Salimos a divertirnos. Salimos sin nada y era más lo que podíamos ganar que perder. Salimos a jugar como en el barrio”, expresó elfutbolista.