AFP
El presidente argentino Fernando de la Rúa recibió el alta médica ayer y salió por sus propios medios de la clínica privada porteña donde el viernes fue operado de una obstrucción en su arteria coronaria derecha.
Antes de abordar un auto para dirigirse a la quinta presidencial de Olivos (periferia norte), De la Rúa, de 63 años, dijo que "está muy bien" y señaló que mañana se reintegrará a sus funciones.
"Como vine, me voy", señaló a la prensa el mandatario, quien lucía de buen humor y reanimado luego de la angioplastia que se le practicó el viernes por un bloqueo en la arteria coronaria derecha, una dolencia que afecta en mayor medida a personas sometidas a situaciones de stress, según los especialistas.