Anoche los Medias Rojas empezaron a disputar el título con los Cardenales de San Luis, que fue el mejor equipo en toda las Grandes Ligas en ganados y perdidos, y el hecho de vencer a los "Bombarderos del Bronx", no debe representar el conformismo.
Fue en 1918 la última vez que esta franquicia pudo ganar una Serie Mundial y desde entonces han sido años de sin sabores. Mucho de los mismos provocados por los Yanquis.
Dicha sequía de coronas tiene un toque supersticioso, ya que se le atribuye a la maldición que lanzó el legendario "Bambino" contra este club, cuando fue cambiado a los Yanquis en 1919.
De esa fecha para acá, han disputado cuatro coronas y todas las han perdido en un séptimo juego.
Dos de ellas frente a los Cardenales de San Luis, una ante los Rojos de Cincinnati y la última contra los Mets de Nueva York.
El alto mando de Boston está consciente que ya los Yanquis quedaron atrás y que la mira está puesta en vencer a los Cardenales.
El director de los Medias Rojas, Terry Francona, ya trazó su estrategia para los primeros cuatro partidos, tanto en la rotación de sus abridores y en el cuadro.
Para hoy está programado como abridor el veterano Curt Schilling, quien es un fuerte candidato para el Cy Young de la Liga Americana.
Mañana es día de descanso para reanudar la confrontación el martes en el Bush Stadium, casa de los Cardenales.
Pedro Martínez será el encargado de empezar ese tercer cotejo y Derek Lowe el cuarto.
Luego de su destacada actuación en la pasada serie, Lowe se ha ganado la confianza del técnico.
"Es sencillo", comentó Francona a los periodistas. "Derek tiró bien y efecientemente, mientras que Bronson salió del bull pen y cumplió con su trabajo.
No hay duda que Arroyo es buen abridor, pero será un brazo derecho que reforzará el cuerpo de relevistas", afirmó Francona.
En Boston, Francona no tendrá problemas con su alineación, pero cuando se traslade a San Luis, deberá sentar a uno de sus jugadores ofensivos porque el lanzador tendrá que batear.
Ya confirmó que David Ortiz, quien es el designado oficial del equipo, jugará en primera base y que Kevin Millar pasará a la banca.
Precisó que era lógico que no podían quedarse sin el bate de Ortiz, quien fue el que cargó con el equipo en la pasada serie ante los neoyorquinos.
Ortiz se ha convertido en el salvador de los Medias Rojas porque disparó el cuadrangular para la primera victoria ante los Yanquis; el imparable ganador en el segundo triunfo y un cuadrangular en el séptimo cotejo de la serie, que le dio la clasificación.
"David Ortiz nos puso en su espalda y nos trajo dos victorias y todos siguieron sus pasos", dijo el gerente general de Boston Theo Epstein. "Nos cargó en esta serie y ha sido un jugador "clutch" la temporada entera. Él es un pelotero fantástico y una persona fantástica".
"Vimos muchos fanáticos llorando y sintiéndose mal y pienso que mis compañeros y yo nos preocupamos por eso.
Los Medias Rojas de Boston cuentan con la tercera mejor ofensiva de las Grandes Ligas, tras terminar la temporada regular con un promedio de .282.
Acaban de entrar a la historia del béisbol al convertirse en el primer equipo que gana una serie tras estar abajo 0-3.
En lo que va de los playoffs son el mejor equipo ofensivo.
La llegada del veterano Curt Schilling al equipo le dio más profundidad al cuerpo de abridores del equipo.
Boston tiene un compromiso con sus aficionados que se han tenido que conformar con celebrar los triunfos en el Fútbol Americano de la NFL, con los Patriots.