Los buenos resultados logrados en los juegos amistosos motivaron que Ariel Alvarado, Presidente de la Federación Panameña de Fútbol, ratifique como timonel del onceno absoluto a Julio Dely Valdés hasta la Copa de Naciones.
El dirigente indicó que la Copa de Naciones, que se diputará en El Salvador el próximo mes de febrero, será la gran prueba de fuego para Dely Valdés.
"Veremos qué sucede en ese evento; queremos clasificar a la Copa de Oro, y creo que Julio puede cumplir con esa meta", subrayó Alvarado ayer antes de tomar el vuelo a Trinidad y Tobago.
Lo cierto es que el jefe del balompié analizará el desempeño que tenga Panamá en ese evento para evaluar la posibilidad de seguir con el llamado "Panagol" o buscar un adiestrador fuera de nuestras fronteras.
El ánimo de los integrantes del plantel panameño estaba alto, enfrentar a Trinidad y Tobago no les roba la calma.
Mario "Chalate" Torres indicó que lo importante es que el equipo tricolor continúa mostrándose a nivel internacional.
"Los encuentros amistosos nos dan la posibilidad de saber cómo anda el equipo y qué aspectos hay que mejorar para cuando vengan los partidos oficiales", argumentó Torres, quien milita en el Victoria de Honduras y que no pudo alinear en el duelo del pasado sábado contra El Salvador.
Mientras que Julio Dely Valdés espera cambiar la historia que indica que Panamá sólo ha vencido en una oportunidad a Trinidad y Tobago.
"Los tiempos cambian, nosotros estamos en un buen momento y espero lograr el triunfo en este quinto encuentro", sostuvo Julio, quien después del duelo contra los caribeños se pondrá a trabajar con la Sub-17.
Una de las ausencias importantes es la del juvenil Gabriel Torres, quien parte a Inglaterra el viernes para realizar una prueba.