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ambientado en Bombay


El australiano Gregory David Roberts irrumpe con éxito en el mundo de las letras, con prosa hiperenergética, a cada palabra le da ecos oceánicos, así atrapa al lector en un torbellino de miedos, euforia y pavor, todo en una narración magistral: Shantaram.

Bombay, la ciudad isla de la India, asume en el dramático texto un protagonismo espectacular. Gregory David Roberts nos embriaga con los sonidos, colores y olores de una metrópoli, que es un permanente carnaval de necesidades y avaricias, de súplicas e intrigas, las cuales salpican como furioso monzón sus calles.

Bombay es un átomo significativo de una humanidad planetaria, el habla polifónica de Babel tiene allí, más de doscientos dialectos y lenguas dándole una sonoridad singular. En Bombay el sentido de la vida y la muerte oscila entre grotescos absurdos de opulencias y miserias. Bombay es la ciudad del crimen organizado, allí todo se falsifica, el infierno tiene su posada a la par del Avalón con su auténtica esperanza.

 

Shantaram expresa con puntualidad cervantina, el complejo y alucinante mapa psíquico-emocional de personajes dialécticos con miradas psicóticas y sensibilidades inéditas. Amistad, lealtad, valor, cobardía, amor, odio, crueldad y generosidad se multiplican en sus páginas al crear laberintos psíquicos impresionantes. La fantástica obra es una referencia obligada para conocer el drama geopolítico del Asia Central (India, Pakistán, Afganistán), también para los estudiosos de la filosofía, antropología, religiones, política, economía, sociología; además, los perfiles de sus personajes hacen de Shantaram una obra para releer una y otra vez.

Las más hermosas metáforas y el lirismo sensual de su cálido lenguaje, le permiten a Gregory David Roberts conmocionar la espiritualidad del lector más avezado. Shantaram es una narración conceptual y musical con resonancia universal. Los dolores y tragedias de una culpa lacerante se dan en una acción simultánea con las pasiones más extremas.

Gregory David Roberts escribe con sangre, lágrimas y júbilo, es el idioma más íntimo de un corazón roto por los fracasos personales.

 

Los diálogos son expectantes, el suspenso nos hace sudar y las múltiples historias de amor de sus protagonistas nos emocionan hasta llegar al borde del abismo. Los matices descriptivos tienen el don de captar lo subyacente de las relaciones humanas. Las pinceladas geográficas y culturales nos obligan a palpitar con rapidez por las tensiones que nos originan el olor del miedo, la esencia del peligro y la ilusión de las esperanzas.

Los numerosos personajes son extravagantes, obsesivos al delirio y posesivos hasta más allá de la muerte, son personalidades salvajes en su instinto primario, desnudos de las falacias de la civilización, pero tiernos con la inquieta avidez de las emociones más humanas. Khaderbai, Prakaber, Karla, Abdullah, como tantos otros, nos obligan a pensar y sentir con perspectivas diferentes.

El autor, Gregory David Roberts, es en sí todo un personaje novelesco. De la acción revolucionaria del anarquismo, pasa a la drogadicción y la maleantería; detenido, logra escaparse de una prisión de alta seguridad.

 

La redención maravillosa de la literatura lo salva como ser humano; la disciplina y la abstracción que le ponen vida a cada letra lo hacen un hombre diferente, Shantaram le escribe desde la cárcel, pero lo saca del infierno hacia una vida con valores más significativos. Para el 2008 se hará una película con Johnny Deep, su éxito editorial en el ámbito mundial lo proyecta al Avalón de la palabra eterna.


fecha edicion
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310023
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América