El equipo comandado por el ex seleccionador brasileño Emerson Leao, pese a que tendrá la ventaja de jugar en el difícil fortín del Estadio Vila Belmiro, necesita vencer por una diferencia de más de dos goles para avanzar a las semifinales de la Libertadores.
Y el mexicano Juan Antonio Luna, técnico del América, ya avisó que su intención es colocar el mismo equipo ofensivo con el que jugó en México, incluyendo al delantero Salvador Cabañas, autor de los dos goles de la semana pasada, para intentar una anotación que obligue al Santos a hacer cuatro tantos si quiere clasificarse.
No está satisfecho.
La situación en el Santos no es de las mejores, debido a que Leao dijo estar insatisfecho con las últimas actuaciones del colombiano Mao Molina, el goleador del equipo en la Libertadores, con seis goles, y al que amenaza con sustituir.
El técnico brasileño puso a entrenar ayer en la mañana un equipo titular en el que el delantero argentino Trípodi fue improvisado como centrocampista en el lugar de Molina, pero después aclaró que no había definido el cambio.
"Fue un entrenamiento para observación. Tabata puede jugar, Molina y Domingos también. No gasten papel con mi alineación", afirmó el entrenador al anticipar que tiene varias dudas y que tan sólo divulgará su equipo titular minutos antes del partido.
"Molina cayó en producción. Obviamente él tiene calidades, pero no puede parar de mostrar eso", afirmó Leao al indicar que pretende conversar con el colombiano antes de decidir si lo utiliza.
El equipo titular en el entrenamiento de ayer tenía a tres delanteros (Trípodi, Lima y Kléber Pereira) y un centrocampista que juega adelantado (Wesley que sustituiría a Tabata), con lo que el entrenador mostró su intención de colocar una alineación netamente ofensiva.
Además de Molina, otra de sus dudas es el titular en la zaga central entre Betao y Domingos, ya que Marcelo está lesionado.
En contraste, el América llegó a Brasil confiando en la clasificación, con su alineación confirmada y decidido a aprovechar el desespero del Santos.
Luna canceló el entrenamiento de ayer con intensión de dejar descansar a los jugadores tras un viaje que duró diez horas.