Un día normal. Sin embargo, cuando el volante Amílcar Henríquez se preparaba para el entreno de ayer, que constaba de un partido interescuadras y ante la sub-17 de Panamá, el cuerpo técnico le informó que debía ir al hospital para hacerse unos exámenes.
“Fui al médico y me hicieron una resonancia, pero gracias a Dios, no es nada grave”, informó el jugador, quien explicó que desde hace días sentía fuertes dolores en el abdomen.
“Pensé que era una hernia o algo así, pero el cuerpo médico me dijo que descartara eso, ya que solo se trata de una fatiga muscular”, señaló el mediocampista.
Está tranquilo.
Si es convocado, Amílcar no tendrá ningún tipo de problemas para jugar, aunque tendrá que esperar los resultados de la resonancia magnética.
“Quiero jugar y si puedo estar, jugaré la Centroamericana”, dijo.