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Amor por decreto

Proporciones guardadas, Panamá debe ser el país con más leyes en el mundo, y esto parece contradictorio porque si hay algo que se les recrimina a los


Proporciones guardadas, Panamá debe ser el país con más leyes en el mundo, y esto parece contradictorio porque si hay algo que se les recrimina a los “padres de la patria” es su improductividad, aunque debe ser a los de ahora, porque los de antes nos dejaron leyes a borbotones.

Pero, como para no quedarse atrás, los diputados de hoy pretenden convertir en ley de la República cualquier asunto que puede resolverse con buena voluntad o que, en el peor de los casos, ya está regulado en otras disposiciones.

Uno de los proyectos de ley más cuestionados recientemente es aquel por el cual se pretende regular el porte y uso de banderas extrajeras en el territorio nacional. Sobre el particular, ya existen regulaciones sobre el uso de emblemas foráneos y, especialmente, del lugar que debe ocupar la insignia nacional cuando comparten espacios comunes.

No se trata de crear leyes para eso, ni muchos menos negarles a las personas —sean de aquí o de allᗠque se manifiesten con los colores que los identifican.

Los esfuerzos nacionales, tanto de los “padres de la patria” como de los padres de familia y las escuelas, deben estar dirigidos a sembrar en el estudiantado y la ciudadanía el amor por el país y el orgullo de portar nuestra bandera y, por supuesto, defenderla como símbolo sagrado de nuestra nación.

No nos falta una ley para que, al igual como está sucediendo con la proliferación de banderas extranjeras en el país, la nuestra ondee en cada rincón de la geografía nacional. Lo que se requiere es crear conciencia en los panameños para que nos acompañemos de nuestra bandera en cada acto y nos inspiremos en ella.

Eso se logra afianzando los temas relacionados con la historia, la nacionalidad, nuestros orígenes y nuestra identidad. El amor a la patria debe ser consustancial con el individuo, el cual debe ser capaz de defender a la patria por convicción y no porque una ley lo obligue o se lo imponga.

Estamos a una semana para entrar al Mes de la Patria, ojalá algún diputado tenga la iniciativa de distribuir miles de banderas para inundar el país con ellas y que la gente la porte con orgullo. Eso, seguramente, es más efectivo que una ley que en la mayoría de los casos termina siendo letra muerta.


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950241
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América