¡Qué lindo es el amor! Ese sentimiento que nos hace perder la cordura para entrar en el submundo de los sueños.
Y todo indica que el técnico de la selección nacional está enamorado de los viajes. Tanto que quiere recorrer Portugal, Bulgaria y por qué no, París, la capital del “amor”.
Eso no tiene nada de malo. Siempre y cuando lo haga con su pecunio. En ese sentido, Alvarado tiene razón, con un viaje más a Colombia alcanza.
Pero ya. No más viajes. Aquí tenemos cosas más importantes que hacer. Esta “tecnología” es vieja, pero cuando es necesaria. Si el técnico quiere aplicarla y la Federación se lo bendice entonces que se prepare el aeropuerto, pues la eliminatoria será larga, y a Guimaraes lo verán a saciedad.
Tendrán que darle una tarjeta VIP, o porqué no, utilizar a Guimaraes en una promoción: “Viaja como Guima y sé un gran aventurero”.
La idea se la regalo a las agencias de viaje. Y tal vez como a Guima le gusta viajar se anime y sea una realidad.