El periodista Yuri Gramajo de canal 4 de televisión dijo ayer que reclusos amotinados que tenían ocho rehenes amenazaron con matarlos si las autoridades carcelarias hubiesen intentado liberarlos, antes que los negociadores pusieran fin al episodio.
Gramajo, conductor del programa "Código de acceso", Eduardo Seoane, iluminador, y Daniel Fumero, camarógrafo, hacían una filmación sobre la vida en la cárcel cuando los reclusos se amotinaron en el penal de Libertad y los tomaron como rehenes.
Los amotinados también tuvieron de rehenes a cuatro policías y a una maestra. Todos fueron liberados tras las negociaciones.
"Cuando estábamos grabando en el segundo piso del penal, sorpresivamente los presos nos tomaron del cuello y nos amenazaron con matarnos y nos metieron en una celda grande", dijo Gramajo en transmisión directa, tras cinco horas como rehén. El teléfono celular del periodista se convirtió en el vehículo de las negociaciones.
"Nos dijeron claramente que no nos íbamos a ir de allí si no se accedían a sus condiciones y si la guardia carcelera ingresaba nos mataban a todos", dijo Gramajo.
Agregó que los presos reclaman mejor trato carcelario, reforma al lento sistema judicial y no adoptar represalias por el motín.
La presencia del subsecretario del Interior, Daniel Borrelli, y otras autoridades, logró tras varias horas de amotinamiento disuadir a los presos.
Borrelli aseguró que se comprometieron a no reprimir a los reclusos una vez que fueran liberados los rehenes. La transmisión en directo fue, asimismo, una exigencia de los reclusos.
Gramajo dijo que "las primeras dos horas fueron tensas y fuimos amenazados con cuchillos, pero luego de la intervención nos trataron correctamente". El penal de Libertad, en la localidad homónima del departamento de San José había sido el principal centro de reclusión de la dictadura militar entre 1973 y 1984, Luego pasó a la órbita del ministerio del Interior, convirtiéndose en una cárcel de presos comunes. Un par de años atrás, varios de sus pisos debieron ser reconstruidos tras otro violento amotinamiento.
Borrelli dijo que debido a la situación creada ayer "varios de los presos deberán ser transferidos a otras cárceles".
Gramajo dijo que por lo que pudo observar el establecimiento quedó virtualmente destrozado.