SU AFICIÓN por el deporte del golf es algo natural en él, al punto que a temprana edad se había convertido en uno de los mejores representantes de Argentina en esta disciplina.
Andrés Romero no se arrepiente de lo que es hoy, sobre todo porque se gana la vida con el deporte que le gusta y que su trayectoria es una de pocas en el golf argentino.
"Nací cerca de una cancha de golf; vivo ahí todavía. Me hice profesional desde temprano, a los 17 años de edad", comentó Romero, quien participará en el BellSouth Panama, como parte del Nationwide.
Oriundo de la provincia de Tucumán, Romero precisa que su rápida presencia en el golf es un caso raro en su país.
"Mi caso fue especial. Jugué bien y me hice profesional. Ahora hay muchos jóvenes que juegan bien, pero tienen que ganar más experiencia porque me costó tener esta posición y mantenerme como estoy ahora". "Mi sueño es jugar el PGA, otro es en el Master, pero por ahora quiero hacerlo en el Challenge Tour".
El golfista reconoce que dejó los estudios por jugar y que logró establecerse en la región.
"Me dediqué de lleno al profesionalismo. Si te pones a estudiar no sabes cómo harás ambas cosas. Me decidí por el golf. No me arrepiento, tengo momentos buenos, como malos. Pero el deporte es muy lindo y vivir del deporte que uno quiere, creo que es lo mejor".
En la parada de Panamá, América Latina tiene ocho representantes, siete de ellos argentinos. Rafael Gómez (foto) es una de las principales figuras del evento, junto a Andrés Romero, Mauricio Molina, entre otros.
Andrés Romero: nació para jugar al golf
El jugador argentino no se arrepiente de haberse dedicado a este deporte.