El estadounidense Andy Roddick, sexto favorito, puso fin a las expectativas del español Nicolás Almagro, trigésimo tercero, en el Masters 1000 de Miami, tras imponerse en el encuentro de cuartos de final por 6-3 y 6-3.
En un duelo inédito hasta ahora nunca se habían enfrentado antes, el tenista de Nebraska, octavo del mundo, rentabilizó los errores del español para, en ochenta minutos, facilitar su victoria y aproximarse a la conquista del torneo, que ganó en el 2004.
Andy Roddick, este año ya se ha apuntado un título, en San José, para llegar a veintiocho en su relación de éxitos.
La pérdida del saque al inicio del partido condicionó al juego de Almagro en el primer set. Careció de opciones para romper el de Roddick y eso le costó la manga.
Almagro ha firmado en Miami su mejor papel en lo que va de curso. Los cuartos de final. Igual que en Acapulco, donde perdió con Juan Carlos Ferrero. En el Abierto de Australia llegó a octavos.
Mejoró el murciano en el segundo parcial. Ofreció mayor resistencia hasta que perdió el servicio en el quinto juego. A partir de ahí se hundió. Y el saque de Roddick, finalista en Indian Wells, hizo el resto.
Henin le dio vuelta.
La belga Justine Henin dio la vuelta al partido con la danesa Caroline Wozniacki, segunda favorita, se llevó la victoria por 6-7 (5), 6-3 y 6-4, y alcanzó las semifinales del torneo de Miami.
Tardó dos horas y 45 minutos en tumbar a Wozniacki, una de las representantes de los nuevos vientos que han llegado al tenis femenino y que pretende desplazar de la cima a raquetas veteranas, como Serena Williams. Henin, otrora número uno del mundo pretende formar parte de la élite en su retorno al tenis en esta temporada.