Deportes

Anel Omar Rodríguez: huellas de la cultura

El trabajo que hay que hacer es muy grande y se requiere de funcionarios decentes que crean en lo que están haciendo.


Faltando sólo días para el Día Mundial de la Poesía, cuyo lema este año en nuestro país es La poesía por la paz y un mundo más humano,el director general del INAC, Anel Omar Rodríguez, es asesinado cumpliendo una misión oficial. Su muerte es para nosotros simbólica. Los coordinadores del evento estábamos pensando en asignarle una lectura de poemas al señor Anel en la Academia de Policía o en la Lotería Nacional, donde, según el cronograma, se harán lecturas de poemas por la paz y contra la violencia el próximo 20 de marzo, en vísperas del Día de la Poesía.

Sentimos, a raíz de esta pérdida humana en el sector cultura, que con más razón y fuerza debe celebrarse esta actividad donde la poesía se toma las calles; donde las palabras de esperanza se cambian por las balas y la voz de los poetas llora por la sangre derramada de gente buena y decente como lo fue el señor Anel Rodríguez. La primera vez que se hizo este evento el lema fue:La poesía contra la violencia.

La percepción general es que la violencia se está apropiando de este país. Sin embargo, a pesar de que no podemos negar que existe un nivel de inseguridad, son muchas las cosas buenas que se hacen día a día desde la cultura y muchas de esas se ejecutan desde el Instituto Nacional de Cultura, cuya gestión estaba liderada por Anel Rodríguez que creía que la cultura podía mejorar la calidad de vida de las personas.

 

La postura del Director del INAC era que el arte y los valores de la cultura debían llevarse a la gente. Esta concepción de la democratización de la cultura lo hizo llevar a la Orquesta Sinfónica Nacional y al Ballet Nacional, dos grandes instituciones del arte en Panamá, que casi nunca salían del Teatro Nacional, a comunidades del interior del país.

Su muerte es simbólica: este país está reclamando por un proyecto de nación donde la cultura sea un arma contra la violencia. A nuestro jefe no lo mataron ni siquiera las balas del invasor yanqui en tiempo de la invasión, para que una bala de un delincuente se lo llevará ahora de una manera indigna. El Presidente, los diputados, los ministros, los líderes civiles, los empresarios, los candidatos a puestos de elección; deben entender de una vez por todas que el sector cultura puede contribuir a resolver los problemas sociales de este país. Pero quién le pone el cascabel al gato. Y si un hombre bueno que creía en esto es matado sin misericordia, no es posible que esa muerte no nos diga nada.

El país está requiriendo con urgencia que el Estado asuma una responsabilidad social real. Hay que poner fin a la inseguridad y esto sólo tiene dos soluciones, desde nuestra visión: por un lado la aplicación de mano dura contra el narcotráfico y asesinos, donde la impunidad termine para siempre; y por otro lado, la necesidad de una inversión social de prevención contra la violencia que se dé desde la cultura y todas las instituciones que tengan que ver con el tema.

 

¿Qué se puede hacer frente al tema de la inseguridad y la violencia?, ¿habrá una esperanza para este cáncer? Creemos que sí. Pero el trabajo que hay que hacer es muy grande y se requiere de funcionarios decentes que crean en lo que están haciendo; que no se dejen vencer y que sepan resistir las adversidades de una realidad cruel y dura. Los proyectos culturales necesitan del apoyo del Gobierno, así mismo como se apoya al carnaval con millones de dólares que terminarán en los bolsillos de los que venden aguardiente y drogas.

Por eso hablamos de un Proyecto de Nación que incluya a la cultura y la educación en la agenda del Estado, porque la cultura no es un mero espectáculo para entretener y nada más. La cultura es un medio para resistir y resolver problemas; un arma contra la violencia. Por eso murió el señor Anel Rodríguez, por eso el INAC, Aguadulce y el país están de luto.

La primera vez que escuché al Director del INAC hablar en público (era un excelente orador) fue con motivo de un aniversario de la Invasión del Ejército norteamericano a nuestro país en 1989. Me sentí muy bien con sus palabras y me sorprendió que un funcionario hablara con tanta convicción e ideales de patria y democracia desde la cultura. De inmediato sentí que algunas cosas iban a mejorar en el INAC, y así fue. Sabemos que pudo hacer más, pero hay hombres que saben dejar huellas; nosotros sólo tenemos que saber seguir el camino. Descanse en paz, Jefe.

 

Carlos Fong


fecha edicion
old id
342723
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América