Nicolas Anelka salvó a Francia de un sonado fracaso con un tanto que, a falta de cuarto de hora para el final, sirvió para lograr la victoria en Lituania (0-1) y relanzar las opciones de clasificación de los "bleus" para la Eurocopa de 2008.
El tanto del delantero del Bolton, que llegó en una jugada individual, alivió a una Francia que durante hora y cuarto se mostró impotente de superar a Lituania, que ya se relamía con un empate.