Anthony "Chalate" Torres nunca olvidará la tarde del domingo 2 de abril en el estadio Rommel Fernández, cuando en un pasaje del encuentro que disputaban las selecciones absolutas de Panamá y Honduras sufrió una lesión en dos costillas en un choque con un rival.
Transcurría el primer tiempo del cotejo válido para las eliminatorias mundiales de la Confederación de Fútbol, cuando por la disputa de un balón aéreo en la defensa criolla, Torres y el delantero catracho Juan Cárcamo brincaron, saliendo perjudicado el local.
El defensa "Chalate" se quedó tendido en el terreno, siendo atendido por el cuerpo técnico del elenco panameño. Torres tuvo que ser sacado del estadio por una ambulancia.
A una semana y dos días de aquel lamentable incidente, Torres se apersonó el martes a la entrega de cheques a los jugadores de la selección nacional Sub-23, como estímulo por su clasificación a Hershey, Pennsylvania.
"Me siento bastante bien, con deseo y ganas de comenzar a correr", confesó Torres a