El primer triunfo de Serbia sobre su viejo rival Alemania en un Mundial desde 1962 podría ser la chispa para que el equipo balcánico avance a la segunda ronda.
Tras sucumbir 1-0 ante Ghana en el debut, Serbia fue criticada por un juego pasivo. La crítica en su país los daba por eliminados.
Pero la victoria 1-0 sobre Alemania ayer puso al rojo vivo el Grupo D, donde todos los cuatro equipos están en carrera por el pase a octavos de final.
Los serbios se medirán contra Australia el 23 de junio en Nelspruit en el cierre de la primera etapa.
“Somos dueños de nuestro propio destino'', dijo el entrenador serbio Radomir Antic. “Salimos enchufados. Eso fue lo que no habíamos mostrado hasta ahora. Si queremos llegar bien lejos, tendremos que tener más confianza''.
Serbia formó parte de la ex Yugoslavia cuando derrotó a Alemania en las semifinales de Chile 1962, su única derrota previa en un Mundial en seis partidos con los tricampeones.
Antic se refirió al “impacto sicológico'' de la victoria.
“Este triunfo nos ayudará a recuperar el estilo de juego que nos identifica”, resaltó. “El mismo representa a nuestro pueblo, es de mucha energía, garra y hasta cierto punto arrogante''.