Policías antimotines mantenían ocupadas las instalaciones del parlamento en Costa Rica ayer por la noche en un clima de tensión, mientras los diputados discutían los últimos detalles de un proyecto para la apertura de las telecomunicaciones.
Los agentes, con cascos, escudos y lanzabombas, listos para entrar en acción, resguardaban no sólo las puertas de acceso al parlamento, sino también los jardines y hasta en los corredores, a pocos metros de la entrada a la sala donde los diputados debatían el más polémico proyecto del gobierno actual.
En las afueras del parlamento, pasadas las 9:00 de la noche, cientos de adversarios al proyecto mantuvieron una jornada de protestas y oraciones, continuación de una marcha multitudinaria que en la mañana de ayer congregó a unos 15.000 adversarios de la apertura.