Sí, México es el grande, uno de los dos todopoderosos de la Concacaf, por lo que la lógica indica que tendría que vencer hoy a Panamá en las semifinales de la Copa Oro y quedarse con el cupo a la final.
Pero lo lindo de este deporte es que el fútbol no entiende de lógicas, y menos cuando el Tri tendrá al frente a un equipo con sueños, con una ilusión de alcanzar su segunda final en la historia de esta justa; un equipo en crecimiento, que no tiene nada que perder, que no tiene la presión de su lado y que cuenta con un par de jugadores que andan enchufados: Alberto Quintero y Gabriel Torres.

Sí, México, por historia, sigue siendo el favorito para el choque que se llevará a cabo hoy en el Cowboys Stadium, desde las 9:00 p.m. Empero, la Roja tiene la estela de favorito moral, porque parece llegar en mejor momento futbolístico a esta cita y las estadísticas en este certamen lo apoyan. La escuadra dirigida por Julio César Dely Valdés está invicta, apenas ha recibido dos goles y lleva anotados nueve.
Desde territorio azteca miran este cotejo como la oportunidad perfecta para tomar revancha de aquel encuentro de debut, en el que Panamá se impuso 2-1. La presión que cae sobre los hombros de José Manuel “Chepo” de la Torre y sus muchachos es inmensa, y eso puede jugar a favor de los nuestros. ¿Por qué? Porque si pierde México hay catástrofe mundial; si cae Panamá -siempre y cuando no sea por goleada-, se habrá hecho una Copa Oro más que digna, de la cual se salió por la puerta ancha, cayendo en semifinales ante el gigante Tri, que jamás ha perdido una llave semifinal en el torneo de Concacaf.

Clave
Si Panamá quiere repetir la histórica victoria conseguida ante México en la primera fecha de este certamen, todo el equipo tendrá que estar muy concentrado, imprimiendo una buena dinámica defensiva y siendo contundente de cara al arco contrario.

También, alternar los ataques y que no todo el peso, en este sentido, recaiga sobre “Negrito” Quintero. Para lograrlo, se necesita tener a un Marcos Sánchez más agresivo en ofensiva, que reparta responsabilidades con Quintero, para que este último no termine fundido antes de tiempo.
Hará falta que Roberto Chen y Román Torres vuelvan a jugar un partido de diez en el centro de la zaga, cortando cualquier balón aéreo y haciendo las coberturas necesarias.

Por los laterales, Carlos Rodríguez y Leonel Parris deben estar a tope, listos para cerrar cualquier ataque por su parcela y disponibles para colaborar con los mediocampistas en cualquier desborde que pueda desembocar en una acción de peligro.
Gabriel Gómez y Aníbal Godoy estarán cargados de trabajo en el medio sector de la cancha, comprometidos a que México no circule con tranquilidad la pelota hasta las bandas, lugar donde centran la mayoría de sus ataques.
México nunca ha perdido una semifinal en Copa Oro; Panamá buscará romper hoy esa racha.
Por último, la dupla ofensiva compuesta por Blas Pérez y Gabriel Torres debe funcionar de una manera muy parecida como ante Cuba (6-1), en los cuartos de final, con “El Ratón” jugando de poste, abriendo espacios para un “Fantasma” que tiene mucha velocidad, picardía y gol.
Panamá debe hacer un partido similar al primero, anular por completo al futbolista más peligroso que tiene el seleccionado azteca, Marco Fabián y, sobre todo, asfixiar con su marcaje al adversario, para así desesperarlo y que no juegue cómodo; se necesita todo el resto físico posible y la máxima atención.
Hay que señalar que México acumula tres partidos consecutivos (dos por Copa Oro y uno por eliminatoria mundialista), sin doblegar a Panamá.
La Roja busca llegar a su segunda final de este certamen, tras conseguirlo en el 2005, mientras que los aztecas quieren alcanzar su séptima.