LA CLASIFICACIÓN de Panamá a un mundial juvenil por segunda ocasión consecutiva deja claramente estipulado el buen momento que atraviesan nuestras selecciones nacionales.
Para lograr el pasaporte al Mundial Sub-20 de Holanda, Panamá dejó en el camino a equipos como El Salvador, Guatemala, Trinidad y Tobago y hasta el mismo Costa Rica.
Que la selección llegó por suerte o carambola a otro mundial, es la frase que he escuchado popularmente, pero personalmente no lo creo así. Panamá tiene su boleto a su segundo mundial porque fue mejor que los otros países y esa es una realidad.
Sin menos estructuras futbolísticas que los países mencionados arriba, el equipo "tricolor" juvenil ha hecho su trabajo en los últimos años, ahora pienso que le toca a la afición respaldarlo, a la empresa privada y al gobierno que encabeza el presidente Martín Torrijos.
El fútbol panameño sólo cuenta con el estadio Rommel Fernández, si hubiesen más canchas, nuestro fútbol estaría mejor.
Hablo de un verdadero respaldo para el fútbol, con buenas canchas y no potreros o terrenos de piedras con arena.
Siempre hemos dicho que el éxito del fútbol se debe a buenos terrenos de juego y a las categorías menores, además de otras cosas, que de mencionarlas no tendríamos el suficiente espacio, pero por aquí se puede empezar.
La Sub-20 clasificó al mundial, la mayor se encuentra en el hexagonal final de la CONCACAF a un paso de Alemania 2006, espero que el respaldo del gobierno sea notorio y crucial.
Gobiernos han pasado y el deporte siempre ha sido el "hijo huérfano"; Martín Torrijos dijo que los apoyaría, esperemos que se concrete. Amanecerá y veremos.
¡Ahhh! La dirigencia no se me olvida, de eso hablamos otro día. Por lo pronto, celebremos la clasificación al mundial de Holanda.