El número uno del mundo, el suizo Roger Federer, afronta la defensa de los títulos que conquistó el pasado año en el Masters 1000 Madrid y, después en Roland Garros, en París, en medio de una temporada con sinsabores desde que ganó el Abierto de Australia en el arranque del año.
Desde entonces, el helvético, primer favorito en la Caja Mágica, apenas ha progresado en los cuadros de los torneos donde ha participado. "Ahora puedo asumir mejor las derrotas. La derrota forma parte de una carrera, de una temporada. Forma parte del juego. Aprendes. No ha habido ningún año en el que no haya perdido alguna vez. Aunque he estado cerca", dijo Federer. "Antes, uno estaba más confundido y hoy aprendo por qué pierdo, hay un contrincante en frente, al que hay que respetar, expresó Federer.