Cuando recibió la oferta del contrato con los Yanquis de Nueva York, Rafael Soriano se tomó el tiempo con su agente para analizarlo, y llegó a la conclusión de que económicamente era atractivo y flexible.
El líder en juegos salvados en la Liga Americana en 2010 dejó a los Rays de Tampa para viajar a Nueva York, donde le espera un trabajo que no se imaginó: servir de preparador del estelar taponero Mariano Rivera.
Soriano está tratando de adaptarse a su nuevo papel, ha logrado hacer una buena amistad con Rivera y considera que hasta puede sacar provecho de esta experiencia junto al que muchos consideran como el mejor taponero en la historia de las Grandes Ligas.
“Voy a estar preparándole a uno de los mejores y tal vez aprenda algo de él”, destacó el serpentinero dominicano.