El Senado aprobó en forma casi unánime el desafuero del ex presidente Raúl Cubas para ser procesado por corrupción, paso previo para pedir su extradición al Brasil, donde se encuentra exiliado.
Renunciado el 28 de marzo pasado, Cubas es acusado por la supuesta extracción irregular de unos 600.000 dólares de la cuenta "Gastos Reservados" de la Presidencia de la República, dos días antes de retirarse del Gobierno.
Cubas fue reemplazado por el entonces titular del Senado Luis Gonzalez Macchi, a quien la Corte Suprema de Justicia "autorizó" a terminar el período presidencial, hasta el 2003.
La caída de Cubas fue una repercusión del asesinato de su vicepresidente Luis María Argaña, el 23 de marzo, y de la muerte de siete opositores durante una manifestación antigubernamental en la Plaza del Congreso. Los legisladores despojaron hoy a Cubas de sus privilegios como senador vitalicio en una segunda causa.
Ya había sido desaforado en abril pasado para ser investigado, junto a su ex padrino político el general Lino Oviedo (exiliado en Argentina), como supuestos autores intelectuales del asesinato de Argaña.
El senador y presidente del mayoritario Partido Colorado, Bader Rachid, fundamentó el despojo de la inmunidad del ex mandatario al señalar que "existió un plan para cometer delito y apoderarse de los bienes públicos conformando una asociación ilícita para delinquir"
Agregó que el ex secretario general de la Presidencia Néstor Filártiga reveló en su declaración ante el juez que en la extracción de la suma mencionada, actuó "bajo las expresas indicaciones del ex presidente". Paradójicamente, Rachid fue el político que recibió la renuncia de manos de Cubas aquel 28 de marzo, y fue quien acompañó al renunciado presidente al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi al día siguiente para embarcarlo en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña con destino a su exilio en Brasil. Al despedirse, le dijo: "Dios te bendiga, Raúl", frase que hoy es aprovechada por sus detractores en el partido de Gobierno para endilgarle supuestas conexiones con el ex gobernante.
En Brasil también se encuentra asilado el ex dictador Alfredo Stroessner, depuesto en 1989.
El Gobierno del presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso renovó en agosto por otros dos años el asilo a Stroessner y anunció a través de su embajador, Pericás Neto, que respetará el que beneficia a Cubas.
Un pedido de extradición de Stroessner, acusado de delitos de lesa humanidad, fue rechazado por la justicia brasileña.
Llamativamente, hasta hoy ninguna solicitud de extradición fue solicitada l Brasil para traer a Cubas.
A su turno, el rechazo por Argentina y Uruguay de los respectivos pedidos de extradición contra Lino Oviedo y el ex ministro de Defensa José Segovia Boltes, agravó las relaciones diplomáticas bilaterales. Pese a que con Uruguay se normalizaron, las tensiones perduran entre Asunción y Buenos Aires, continuando el retiro por ambos países de sus respectivos embajadores.
Los asesores jurídicos de Oviedo y Cubas -la dupla original que fue nominada en 1998 para disputar las elecciones presidenciales- sostienen que quienes detentan actualmente el poder en Paraguay solo buscan destruir la facción colorada de los dos exiliados, el movimiento Unión Nacional de Colorados Eticos (Unace).
Alegan que su objetivo es descabezar dicha corriente política atribuyéndoles la tragedia de marzo que, en su opinión, fue una conspiración montada para desalojarlos del poder.